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Butlletí 36 – 2a. part

  • Psicoterapia de grupo para mujeres que sufren violencia , Mª Jesus Soriano
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  • Conversaciones, esta vez Lucy dialoga con Nouhad Dow
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Psicoterapia de grupo para mujeres que sufren violencia

Quiero compartir con vosotros mi experiencia con el grupo de psicoterapia. Os hablaré de las características del grupo, los objetivos, y algunos de los aspectos que he ido observando de esta experiencia con mujeres que sufren o han sufrido violencia.

Características del grupo de psicoterapia:

es un grupo homogéneo, en cuanto a la sintomatología y al sexo: son mujeres que sufren o han padecido violencia física, sexual y/o psicológica por parte de sus parejas. Las edades están comprendidas entre veinticuatro a cincuenta años. El encuentro se produce una vez a la semana y con una duración de una hora y media. El número mínimo de participantes es de seis y el máximo diez. Es un grupo abierto. Se inicia en Octubre de 1999. Trabajamos en el grupo a partir del “aquí y ahora”. La inclusión de las mujeres en el grupo es previa entrevista individual, donde evalúo lo oportuno de su incorporación y donde les explico en que consiste el trabajo grupal. Estas mujeres son derivadas al centro, a través de los diferentes servicios de la comunidad: servicios sociales, comisarías, centros médicos, otras usuarias, etc. Explícitamente no hay demanda de tratamiento grupal por parte de ellas. Es un servicio gratuito.

La violencia más difícil de nombrar, de definir y de diagnosticar, es la violencia psicológica. Mujeres del grupo que no reciben golpes físicos, pero si psíquicos, manifiestan su gran dificultad de poner palabras, de expresar dolor ante esas heridas recibidas. La expresión de la emoción vivida, rescatarla de la memoria olvidada y referir los sentimientos vividos, duele rememorarlo, elaborarlo, pero es imprescindible para la recomposición de la propia historia.

La violencia psicológica es una violencia que en la relación se da de una forma lenta, pero letal. Se va construyendo poco a poco. No deja señales externas. Las heridas son internas. A muchas mujeres les cuesta reconocerse en sus propias descripciones que están o han sufrido violencia psicológica. También puede prestarse a diagnósticos equivocados. Pueden presentar síntomas, pero las causas, tienen que ver más con la situación de aislamiento, sometimiento, desvalorización, confusión, mentiras, humillaciones, desprecios, amenazas, falta de respeto, etc. que mantiene en su relación de pareja. Son mujeres que en una primera entrevista están muy retraídas, disociadas, desafectivizadas, culpabilizadas. Confusas mentalmente, están en un profundo aislamiento de sus emociones y no tienen mucho contacto social. La impresión que dan, es que están fragmentadas, troceadas, desvalidas, anestesiadas y es desde donde hablan. Al hablar de su situación personal, pareja, familiar, lo hacen como si no estuvieran hablando de ellas. De aquí esa enajenación mental que es en realidad una defensa, una forma de supervivencia, una forma en realidad de protegerse del profundo daño en que están sumergidas, sometidas. Del profundo dolor emocional que están padeciendo.

Coinciden, casi todas, en un punto al describir sus inicios en la relación de pareja. El enamoramiento basado en un estado perpetuo y fijo. Muchos autores lo definen como el amor romántico. En realidad hablan de la idealización del otro. La entrega total al otro, y la pérdida de sí mismas. Es como si pretendieran materializar la fantasía social de la idealización de la pareja, que dos partes se transforman en una unidad total, y donde no hay diferencias individuales. El resultado es la absorción de uno por el otro. Una parte queda destruida, eliminada por la otra. Entran en una relación donde una parte domina y la otra se somete.

Objetivos del grupo:

El espacio terapéutico es utilizado para la deconstrucción de la violencia y la construcción de una nueva identidad. Para compartir la experiencia que han vivido y/o están viviendo de violencia, y poder salir del aislamiento social y psicológico. El sentimiento de culpabilidad y el miedo las paraliza tanto emocional como físicamente. El participar, exteriorizar, escuchar, interiorizar sus propias vivencias, su propia historia y la de las demás, les posibilita entender y comprender qué les ha pasado en esa relación, qué tiene que ver con ellas y los otros. Una relación que parecía tan ideal, terminó siendo tan destructiva. La individualidad, cada caso particular, cada biografía, es un entramado complejo, una cultura donde mujeres y hombres están atrapados por una rigidez de estereotipos, por una construcción social de género que dice que los hombres son del género masculino y que deben ser agresivos, dominantes, valientes, arriesgados, poco afectivos, etc; y en contraposición, las mujeres, género femenino, tendrán que ser tiernas, pasivas, miedosas, débiles, muy afectivas, dependientes, etc. Esta construcción tan rígida incapacita a las personas-hombres y mujeres- a encontrarse en sus diferencias y en sus similitudes. Estas mujeres, al hablar de su tragedia, de su dolor, de sus miedos, de sus heridas, están cuestionando unas formas de relación no válidas pero que están normatizadas en el inconsciente individual y social. Relaciones basadas en el poder y dominación de uno sobre otro. Relaciones donde la violencia física y psicológica es el instrumento de relación.

El grupo está planteado como un referente de apoyo para la construcción de vidas que han estado abandonadas por sus propias inquilinas. El grupo como referente para posibilitar esta construcción entre iguales que han vivido situaciones parecidas, pero cada una desde su diferenciación individual.

La violencia contra el otro que es diferente, la auto-agresión como forma de respuesta, no son los mejores caminos para resolver los conflictos de nuestras relaciones con el otro, ni con una misma.

Una pequeña aproximación a la comprensión del síntoma a través de la experiencia práctica.

Esta experiencia grupal me ha ayudado a pensar en el problema de la violencia desde muchas más perspectivas que cuando empecé, y abandonar otras, con las que partía.

Me gustaría compartir con vosotros, algunos de los aspectos de esta experiencia que fueron apareciendo en la relación grupal:

a) La idealización:

En el principio de la relación grupal, el grupo y la conductora, nos instalamos en la idealización. El grupo como espacio ideal donde ellas podrían salir de ese circulo de la violencia. El grupo, junto con su terapeuta, las curaría. Estableceríamos juntas un vínculo ideal y armonioso. Colocadas en la idealización, nos impedía discriminar entre lo bueno y lo malo, negando y escindiendo por tanto la realidad, tanto la interna como la externa.

El sentimiento de represión de vivencias infantiles de violencia es considerable en las vidas de estas mujeres. Hay una idealización infantil de las figuras paternas y maternas. Todo ello dificulta la tarea de ponerle palabras a las heridas para que estas se puedan ir curando. Vivir la experiencia emocional, los sentimientos que se producen en nuestro interior, para así elaborar el duelo y posibilitar los cambios. Pero a estas mujeres les cuesta hablar, recordar, porque eso es para ellas muy doloroso. Sufren profundas amnesias, ellas las denominan, lagunas de su vida pasada. O bien pueden describir fragmentos muy duros, dolorosos, pero desde la frialdad, la racionalidad, la disociación. Revivirlo emocionalmente es doloroso, pero es lo que les puede ayudar a cambiar.

b) Compulsión a la repetición:

En la descripción de sus biografías, recojo este fenómeno de la compulsión a la repetición que me hace pensar, reflexionar en la violencia en sus orígenes, en la infancia. Recojo como se ubican en su familia de origen donde la relación está basada en la violencia y como repiten en su situación actual. Mujeres que describen como sus madres fueron maltratadas, se dan cuenta como han reproducido el mismo esquema de relación. Temen por sus hijos, y sufren por sus hijos al observar como les ha afectado la semilla de la violencia. Ellas mismas toman conciencia de como han proyectado esa violencia recibida en ellas, en sus propios hijos, repitiendo en ellos su propia tragedia.

El grupo de mujeres explica lo malo que son los hombres, escindiendo y aislando su participación en esta relación. El refrán “Dios los cría y ellos se juntan”, me viene con mucha frecuencia a la cabeza. Me ayuda a entender la fuerza destructiva de esa compulsión a la repetición. Se repite, se copia lo que nos es familiar, conocido.

c) Dificultad para conectar con sus necesidades:

Esta fue una de las principales dificultades para estas pacientes. Estaban volcadas a las necesidades de los otros: sus padres, maridos, hijos, etc. Su necesidad, por la que seguían o estaban con sus parejas, era que él cambiara. Desde el principio de sus vidas, siendo muy niñas, describen como se habían adaptada a las necesidades de los adultos más próximos. Como eran de buenas niñas, y como tapaban sus grandes carencias, uniéndose a otros más carenciales que ellas, a los que ayudaban.

Este fue un punto importante en mi reflexión. Explicaban vivencias duras, dolorosas. Durante el tiempo del grupo hubo bastantes abandonos. Al principio no entendía lo que podría estar pasando. ¿Qué es lo que estaba haciendo mal? Después me enteraba que habían dejado el grupo porque habían vuelto con sus parejas o habían iniciado otra que tenía todas las posibilidades de ser igual que la anterior.

Este suceso de los abandonos, era vivido con mucha culpabilidad por el grupo y por la conductora. Si habían sido abandonadas, quería decir que no era un grupo bueno. Ellas temían haber agredido. Cuando se enteraban que habían vuelto con sus parejas, adoptaban una postura critica contra ellas. Por mi parte les informaba que el grupo no partía de las bases de alcohólicos anónimos, y si volvían con el agresor, podían seguir en el grupo. Ellas estaban aquí para conocerse, para recuperar la capacidad de sentir, para poder acceder a sus verdaderas emociones, poder vivenciar sus sentimientos, para elaborar el duelo.

Pero ha sido difícil trabajar los abandonos, las pérdidas, las ausencias. Me ha resultado difícil ayudarles a elaborar el duelo por lo ocurrido en sus vidas,condición indispensable para que puedan encontrar su autonomía.

d) Contención de la agresividad:

Como conductora de este grupo de mujeres que padecían violencia, me costó entender, captar, conectar, con la capacidad de respuesta agresiva de estas mujeres. No la expresaban, la actuaban. Atacaban el vínculo, dificultaban el compromiso. Me sentía atacada, desautorizada. Nuevamente en el “aquí y ahora” del grupo, repetían compulsivamente su forma de hacer: llegaban tarde, no avisaban si no podían venir, no justificaban su ausencia, abandonaban el grupo sin comunicarlo. Reconocerles, contenerles en su capacidad de respuesta agresiva, hostil, de enfado, rabia, era darles la oportunidad para el cambio.

Como conclusión final, me parece importante puntualizar que en el tema de la violencia estamos todos implicados y afectados. Espero que mis pacientes entiendan la responsabilidad que tienen contraídas consigo mismas y con sus vidas, pero también entiendo que es una responsabilidad de los profesionales que trabajamos en salud, de los políticos, abogados, etc., de la sociedad en general, que nos planteemos, reflexionemos sobre la violencia y su incidencia en nuestra vida pasada y presente.

Puntualizar que en este trabajo terapéutico que os mostraba, mi objetivo es poder trabajar con ellas la relación que tienen consigo misma y con los demás, para que puedan colocarse en otra forma de entender las relaciones. Unas relaciones en las que ambos participantes sean sujetos, tengan autoridad y se respeten mutuamente. Unas relaciones donde haya cabida al reconocimiento mutuo. Donde ambas partes se necesiten. Donde la diferencia del otro sea un enriquecimiento.

También a través del trabajo grupal, se me posibilita mostrar a estas mujeres como sus síntomas psicológicos tienen sus significados sociales, culturales. Me ayuda a poder mostrarles que lo personal y lo social esta interconectados y que juntas podemos comprender que si buscamos, si les damos forma a nuestros anhelos personales de reconocimiento, también estaremos dando forma a nuestra esperanza de transformación social.

María Jesús Soriano Soriano

Recerca

  • Ha sido aceptado el primer trabajo piloto de la investigación de Validación de la Escala Kleiniana (KPDS) con Rorschach. Se presentará en Niza, el próximo mes de Julio, en el Congreso Internacional de Psicoanálisis.
  • Una antigua alumna, M. Dolores Beltrán ha presentado una nueva monografía sobre Alopecia y Rorschach.
  • Se ha llegado a un acuerdo de colaboración entre la Societat del Rorschach i Mètodes Projectius y el Proyecto Aura. Cristina Schirado colabora trabajando con el test Rorschach en personas afectadas de Síndrome de Down.

Conversaciones

…en la Sociedad de Rorschach …acerca del pasado presente y futuro, a través del testimonio de sus fundadores, miembros, estudiantes. Conocer la historia quizás nos de fuerzas para pensar este presente tan incierto y encontrar un espacio que nos permita explorar y acompañar nuevas ideas.

con NOUHAD DOW*

Para dialogar, preguntad primero; después… escuchad. (A. Machado)

Lucy (L): Tenemos que comenzar por el pasado. Tu eres una de las fundadoras y tu historia profesional, la historia de las Técnicas Proyectivas y la historia de la Sociedad se mezclan, combinan, superponen…

Nouhad (N): Para comenzar y pensar en la historia…. quizá que me remita al comienzo del Departamento de Psicología en el Hospital San Juan de Dios de Barcelona (1966). El objetivo principal era el diagnóstico psicológico con Técnicas Proyectivas. Este departamento se hallaba ubicado dentro del Servicio de Psiquiatría del hospital, cuya dirección estaba a cargo del Dr. Juan Campos Avillar ( llegado recientemente de Estados Unidos) y asesorado por el Dr. Fernando Angulo, a su vez recién llegado de Francia.

En el inicio se trabajó con un equipo formado por dos psiquiatras, una asistenta social, y yo como psicóloga. Mi tarea consistía en organizar lo que sería el Departamento de Psicología. Más adelante se incorporaron cuatro psicólogas.

Pensando en la Sociedad creo que mi viaje a Londres en 1968 para el Congreso Internacional de Rorschach y Técnicas Proyectivas, fue importante. Allí conocí al Dr. Agustín Serrate quien propuso la ciudad de Zaragoza como sede para el siguiente congreso internacional (1971), y tomé contacto con el grupo argentino, especialmente con Elisabeth Sorribas y Vera Campo.

L: Bueno… la historia nunca empieza en un momento dado… me gustaría preguntarte: ¿cuál era la formación que tenías cuando llegaste a Barcelona, donde habías aprendido Rorschach?

N: Estudié Rorschach durante dos años en la Universidad Nacional de Colombia a razón de seis horas semanales; tres teóricas y tres prácticas. Al terminar la Universidad, trabajé en el Hospital Neuropsiquiátrico de Bogotá durante cuatro años. Alternaba la tarea clínica con la docencia. La demanda de diagnóstico provenía de los psicoanalistas de la Sociedad Colombiana de Psicoanálisis quienes estaban en la dirección del hospital y realizaban también la formación en psicopatología de los médicos y psicólogos jóvenes provenientes de la universidad. En esa época se otorgaba mucha importancia al psicodiagnóstico con Rorschach y Técnicas Proyectivas. Además tuve la posibilidad de compartir el trabajo con una Dra. en Psicología por la Universidad de Columbia de Nueva York, Josefina Convers, quién poseía una sólida formación.

L: ¿Y en que época conociste a Montse y a Nancy?

N: A finales del año 1966, el Dr. Miguel Siguan propuso al Dr. Campos Avillar la posibilidad de enviar psicólogos en prácticas para trabajar en el hospital. Entraron cuatro psicólogas, entre ellas estaban Montse y Nancy, quienes a mi parecer fueron las más interesadas en las técnicas proyectivas y las más brillantes. Continuamos trabajando en equipo hasta el año 1971, cuando dejamos el hospital.

L: ¿Existía alguna sociedad en Barcelona?

N: En Barcelona todavía no existía una Sociedad. Había rorschachistas, la más conocida la Dra. Sáez Amor, quien había trabajado, escrito y enseñado individualmente. Conocí alguna de sus alumnas en la Universidad.

L: ¿Qué utilizaban de bibliografía en ese momento?

N: Se trabajaba con Klopfer, Bohm, Piotrovski, Schafer, Rickers-Ovsiankina, Rapapport. También con las aportaciones de Alcock, Endara y en general con la bibliografía existente, tanto en castellano como en inglés y francés.

L: Volviendo a la historia…

N: En el año 1971 y durante el Congreso Internacional de Rorschach en Zaragoza contactamos con otros rorschachistas españoles y con Pedro Barbosa, que venía de Italia,y con quien formamos el grupo de los cuatro socios fundadores de la Sociedad Española de Rorschach residentes en Cataluña. Volviendo a la historia es importante tener en cuanta el contexto académico que en 1971 existía en Barcelona. En ese año asumí por primera vez la enseñanza de tests proyectivos de la primera promoción de psicólogos, cuyo título era de licenciados en Filosofía y Letras Sección Psicología, perteneciente a la Universidad de Barcelona. Este hecho merece tenerse en cuenta ya que se introduce una asignatura que promoverá en los estudiantes el interés por las técnicas proyectivas. Hay, además, una demanda de completar la formación en este tema fuera de la universidad. La asignatura no era suficiente para formar especialistas.

L: ¿Qué actividades organizaron y a qué se dedicaban?

N: Antes de organizarse formalmente la sociedad ya había una una infraestructura compuesta por los alumnos de Montse Ros y los míos. Realizamos entonces, algunos de nosotros, numerosos viajes a Madrid hasta que ésta se cristalizó en 1972. Una vez constituida la Sociedad, se organizaron congresos (Palma y Barcelona). Desde el campo docente, yo enseñaba en la Universidad de Barcelona, Montse en el Hospital Clínico y Nancy en la Autónoma. Debido a la demanda por parte de los alumnos en la Universidad de Barcelona (1971-1973), se pasó de 6 a 12 grupos en Tests Proyectivos. En 1973 propuse a Eyleen Wieland, quien colaboró conmigo durante el año 1973, Montse Ros (1974-1976), Alicia Atzenweiler (1977), Carmen Amorós (1978-1983), Ana Tuset (1982) y Gloria Aguirre (1984). En 1974 Eyleen Wieland y luego, en 1978, María Vives ampliaron la enseñanza de Tests Proyectivos en el diagnóstico infantil. Con Carmen Amorós introdujimos la enseñanza del Rorschach en la Universidad de Barcelona en el año 1980.

L: Es interesante ver como se fueron alimentando mutuamente la sociedad y la universidad…. Parecían muy unidas en su desarrollo en aquel momento.

N: Pienso que la Sociedad se alimentó fundamentalmente de los alumnos de la Universidad atraídos por el diagnóstico con técnicas proyectivas. Posteriormente, también se añadió la demanda de enseñanza a través de la información de los alumnos que se formaron en la Sociedad.

L: Fue el Siglo de Oro…. y en esa época ¿en qué otras instituciones trabajaba la gente?

N: Que yo sepa, Montse estaba en el Hospital Clínico, Nancy en la Universidad Autónoma, y creo fundamentalmente que había un gran deseo de enseñar y transmitir los conocimientos en los que creías.

L: La pasión…. por enseñar.

N: Evidentemente. Creo que si no amas lo que enseñas no lo transmites y menos aún entusiasmas a la gente.

L: ¿Es que piensas que esos años gloriosos no volverán?

N: No lo sé. Quizá si volviera a enfatizarse en la docencia dentro de la carrera universitaria como plataforma para iniciar a los alumnos en las técnicas proyectivas…. Tal vez si se aunaran los esfuerzos en ese sentido, creo que sería una de las vías más factibles. Otra sería la revisión de la política dentro de la Sociedad, porque por ejemplo, muchas veces no se aunaron esfuerzos positivos y se desestimaron iniciativas con visión de futuro que más adelante fueron desarrolladas fuera de la Sociedad.

L: Sin embargo hay rorschachistas trabajando en instituciones, pero parece que esto no tiene fuerza.

N: Quizá no tiene fuerza porque cuando trabajas en algún centro y la demanda de evaluación diagnóstica es alta, los profesionales no dan abasto. El psicodiagnóstico con técnicas proyectivas es muy laborioso. Recuerdo que en el hospital San Juan de Dios se pedían 8 informes mensuales y eso requería mucho tiempo en relación con la demanda hospitalaria. Hace poco un colega que trabaja en Orientación Profesional me comentaba la imposibilidad de usar el psicodiagnótico clínico porque no es proporcional el número de demandas con el tiempo que se requiere para ello.

L: Podríamos pensar que esta Sociedad fue algo bastante familiar en sus inicios, y que fue creciendo porque en gran parte se dio la posibilidad de que se enviaran alumnos desde la Universidad…, pero como si no hubiera existido una política de empresa o de desarrollo.

N: Sí. Creo que han primado muchas veces aspectos personales pocos favorecedores de un desarrollo creativo e innovador. No se ha impulsado la integración de generaciones nuevas en lugares de docencia o con poderes de decisión…, se ha ignorado el estudio de oferta y demanda… que varía con los tiempos.

Lucy Jachevasky

* Nouhad Dow es psicóloga y psicoterapeuta de orientación psicoanalítica. Ha trabajado en diversas instituciones tanto en Bogotá como en Barcelona. Entre los años 1967 y 1971 fue Jefa del Departamenteo de Psicología del Hospital San Juan de Dios. Ha ejercido la docencia en la Universidad Nacional de Colombia y también en la Universidad Central de Barcelona, donde ha dictado diversos seminarios. Fue Profesora encargada de la asignatura de Tests Proyectivos desde el año 1970 hasta 1985. Además de socia fundadora de nuestra sociedad ha sido presidenta de la misma. Actualmente es Profesora de TRO de Phillipson en nuestra Escuela.

Notícies

  • Los próximos dias 26, 27 y 28 de octubre se realiza el XV Congreso Estatal de la SERYMP en Tarragona.
  • En estos días recibiréis el Tríptico de actividades formativas para el curso 2001-2002.
  • Además os recordamos la oferta de direcciones de correo con el domicnio “rorschach-catalana” que además de ser gratuitas tienen la característica de identificarnos como miembros de la Societat. Para solicitarlo se pueden dirigir también a Teresa, o bien a Silvio
  • Por Internet recibimos dos solicitudes de preinscripción para cursos del próximo ejercicio, desde ¡Argentina!. Según nos explicaron en sus cartas las dos personas, conocieron la existencia de la SCRIMP y de los cursos a través de nuestra página Web.
  • No es la primera vez que alguien contacta con nosotros a través de esta página, ni que alguien se inscribe en un curso a partir de habernos descubierto en Internet, pero si nos sorprendió la solicitud que nos llegó de tan lejos, por partida doble.