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Butlletí 42

Núm. 42 Desembre 2002

  • Nota sobre la sessió científica “L’empatia en el procés psicodiagnòstic”
  • Investigación sobre abandono de programas de rehabilitación para toxicómanos
  • Charlas con los fundadores, a 25 años…! Hoy … con Montserrat Ros

L’empatia en el procés psicodiagnòstic

El passat dissabte 9 de novembre es van re-iniciar a la seu de la nostra Societat les enyorades sessions científiques. Aquest cop els nostres companys Silvio Sember i Rosa Royo van tractar el tema de L’empatia en el procés psicodiagnòstic, un tema sense dubte, suggerent i atractiu. L’assistència no fou multitudinària, però sí molt participativa. Tots qui vam assistir vam sortir-ne encantats. La trobada va estar composta per dues parts: Silvio Sember ens va fer una presentació teòrica i una dissertació al voltant del concepte d’empatia. Després Rosa Royo va complementar la visió global amb uns apunts des del seu punt de vista i amb un interessant cas clínic, il·lustratiu de les dificultats per assolir un grau idoni d’empatia.

Per començar Silvio ens va sorprendre en afirmar que el terme empatia no apareixia en molts dels diccionaris que havia consultat, ni generals, ni de psicologia. Sí apareix, en canvi, en el Diccionari de Filosofia, de Ferreter i Mora. Etimològicament, es tracta d’una paraula que prové del grec. La seva arrel, patia, faria referència al sentiment i al dolor i patiment. Empatia, doncs, ens parlaria d’un sentiment intern.

Entre els antecedents del concepte d’empatia destaca Lipps, en el segle XIX, autor de La comicidad y el humor, qui rescata el terme “einfühlung”, aplicat fins aleshores en l’àmbit de l’art, per introduir-lo en la Psicologia. Aquest autor afirma que només existeixen dos tipus de coneixement: el de nosaltres mateixos i el de tota la resta. Al coneixement de nosaltres mateixos hi accediríem mitjançant la introspecció, mentre que al coneixement de la resta hi accediríem a través de l’empatia, en un procés en el qual es reconeix fora un concepte intern. Diu aquest autor que “descobrir que un mateix té un self permet conèixer que hi ha altres selves“. Aquesta afirmació constitueix un dels precursors de tota la Psicologia del self.

Els antecessors directes del concepte d’empatia, tal com s’entén en l’actualitat, es troben en un terme utilitzat pels actors francesos del segle XIX, que fa referència a com aquests s’impregnen del paper que han de representar.

En el passat no es troba una diferenciació clara entre els termes d’empatia i simpatia. És Frans de Waal, a la seva obra Bien Natural, qui els distingeix des del punt de vista de l’etologia. Ser empàtic implica per a ell comprendre allò que l’altre sent, sense que aquesta comprensió hagi necessàriament d’esdevenir en cap altra acció. La simpatia, pel contrari, sí.

En castellà, la simpatia està contraposada a l’antipatia. Antipàtic seria algú que provoca en els altres rebuig. Tindria una predisposició al mal humor i a les males maneres.

Apàtic seria aquell caracteritzat per l’humor del desinterès i la manca d’esperança.

En aquest sentit, l’apatia pot considerar-se un sentiment unipersonal, mentre que la antipatia és interpersonal. Segons Kohut, l’empatia és “per se” terapèutica, malgrat no pugui argumentar-hi els motius.

Silvio va utilitzar el nou terme de dispatia per definir el posicionament vers l’altre basat en la indiferència activa. La persona dispàtica ignora els èxits de l’altre, emfatitza els fracassos i no retorna més que una nova exigència a qui fa tot el possible per superar-se.

Rosa Royo ens va recordar que l’empatia constitueix una manera d’observar sense fer judicis de valor. Des del punt de vista del procés psicodiagnòstic, podríem considerar l’empatia des de tres aspectes: un vincle emocional, un instrument per obtenir informació i una part del propi mètode terapèutic. Dins el mateix procés psicodiagnòstic, hi ha tres moments diferents on l’empatia juga un paper fonamental: en el primer contacte i recollida d’informació, en la interpretació de les dades recollides i, per últim, en la comunicació dels resultats i conclusions al subjecte, és a dir, la devolució.

El cas clínic presentat en la sessió va despertar l’empatia de tots els presents, tant vers el subjecte com vers la psicòloga que el va tractar. Felicitats, Rosa i Silvio!

Esther Aragon

Investigación sobre abandono de programas de rehabilitación para toxicómanos

Con el título de “Análisis diferencial del perfil psicológico de los toxicómanos que abandonan su programa de rehabilitación ,a través de las variables que nos proporciona el test de Rorschach”, nuestro compañero Gabriel Gómez Preciado presentó en las IV jornadas de actualización en salud mental, que se celebra en Las Palmas de Gran Canaria el trabajo del que os ofrecemos en el Butlletí un resumen. Todos los compañeros que deseen leer el trabajo completo pueden dirigirse a la página Web de la SCRIMP, www.rorschach-catalana.org, donde encontrarán un link a los artículos e investigaciones, y allí podrán leerlo. Obviamente el acceso es libre, así que si sabéis de otras personas interesadas ajenas a la SCRIMP, también podéis dirigirlas a nuestra Web.

RESUMEN

Esta es una primera aproximación del estudio longitudinal que estamos realizando sobre los abandonos y cambios personales producidos, en un programa para la rehabilitación de toxicómanos. Se han comparado, al cabo de 12 meses, el grupo de sujetos que han abandonado su proceso terapéutico, con los que aún continúan en él. La muestra está compuesta por 40 individuos de los cuales 23 permanecieron y 17 abandonaron. No aparece un perfil definido ni rasgos consistentes, salvo el CDI positivo (falta de recursos o falta de habilidades sociales) que nos aclaren que factores psicológicos están implicados en los abandonos. También descubrimos que la variable cognitiva “EXPECTATIVA DE EFICACIA o de ÉXITO”, parece predecir mejor y de forma significativa, la continuación en el proceso de rehabilitación.

Para quienes estén interesados en leer el texto completo, hay un link en la página principal de la SCRIMP, desde el cual se puede acceder a los trabajos de investigación que nuestros compañeros quieran ir publicando; desde allí se puede acceder al texto de la misma, así también como a las tablas que lo acompañan. Les animamos a echarle un vistazo!

También se puede seguir directamente el siguiente link:

Análisis diferencial del perfil psicológico de los toxicómanos que abandonan su programa de rehabilitación, a través de las variables que nos proporciona el test de Rorschach.

Charlas con los fundadores, a 25 años…!

Hoy … con Montserrat Ros

Montserrat Ros es profesora de la sociedad desde sus comienzos. Ha dictado diversas materias y ha desempeñado diversos cargos, entre ellos el de presidenta de la Sociedad Catalana y de la Sociedad Española.

Ha publicado, además de numerosos trabajos relacionados con el test de Rorschach y las técnicas proyectivas, el libro: “Del monólogo al diálogo”.

Lucy Jachevasky: … Empecemos por la historia….

Montse Ros: Creo que la Sociedad Española y Catalana del Rorschach así como otras similares se entienden mejor si se conoce un poco la historia personal de las personas que las formamos. Mi interés por el Rorschach empezó en la Universidad pero, si no hubiese sido por una invitación que me hizo el Dr. Juan Campos en 1966 para incorporarme al Servicio de Psiquiatría del Hospital de San Juan de Dios, es posible que mi trayectoria personal hubiera seguido otros caminos. Allí conocí a Nouhad Dow, que era la encargada del Departamento de Psicología, y coincidí en el tiempo con Nancy Vilar. En la labor diaria tuve la oportunidad de aplicar clínicamente el Rorschach y discutir los resultados, en especial con Nouhad y las otras colegas del equipo. Para mí aquella experiencia – como psicóloga clínica – fue definitiva.

Pienso que el gran entusiasmo que en aquel entonces sentía por el test y la psicología clínica en particular, iba unido al hecho de que la Barcelona de aquellos años estaba en ebullición …, se estaban formando muchas cosas: en los hospitales se organizaban servicios en los que a su vez se impartía formación en psicología dinámica. Paralelamente a eso era gratificante explicar a los alumnos las posibilidades que teníamos los psicólogos con el psicodiagnóstico porque hasta aquel entonces ese terreno estaba ocupado por los psiquiatras…Recuerdo que en los años 1970 y siguientes en las clases que impartía en la Facultad de Medicina, cuya finalidad no era la enseñanza del Rorschach, explicaba a los alumnos muchas de las características del test, era algo que no podía evitar y es casi seguro que lo transmití con mucho convencimiento, porque algunos de ellos se inscribieron en el Congreso Internacional de Zaragoza del año 1971 sin más formación que mis divulgaciones. Pienso que la transmisión oral fue fundamental. Todo aquel ambiente permitió que en Zaragoza se organizara definitivamente la Sociedad Española del Rorschach y Técnicas Proyectivas. Todos aquellos hechos encontraron eco porque había mucho entusiasmo, tanto por parte de los que los transmitíamos como por la necesidad de saber de los que lo recibían.

L.J.: … Pareciera que desde entonces hemos perdido entusiasmo…

M.R.: Piensa que estamos hablando de hace más de treinta años… un tiempo en el que había muchas cosas por hacer y nosotros, los componentes de la Sociedad de Rorschach, éramos mucho más jóvenes…, y teníamos ante nosotros el campo de la psicología clínica -bastante nuevo- para darle consistencia y enmarcar nuestras funciones como psicólogos. Cuando en 1975 nacimos primero como Delegación de la Española y luego como Sociedad Catalana éramos los únicos que teníamos una concepción dinámica de la psicología clínica mediante las técnicas proyectivas. Con el paso de los años han aparecido otras sociedades dedicadas a la formación del psicólogo clínico, con lo que se ha tenido que empezar a luchar con la competencia inexistente en los primeros años.

L.J.: Volvamos a la historia. Cuéntame algo más de los primeros tiempos…

M.R.: Personalmente estaba tan involucrada en el test de Rorschach como en la psicología dinámica, no entendía el test sin las bases teóricas que me permitían darle una interpretación psicoanalítica en la que la interpretación simbólica enriquecía el test. Esto era así porque todas las fuentes en las que estudié también tenían esa orientación. En Barcelona había una persona que era el referente en la enseñanza del Rorschach, era doña Concepción Sainz Amor. Ella trabajaba en la tradición de Loosli-Ústeri con quién había colaborado en Suiza. Pero yo me decanté por una concepción más psicodinámica .

A partir del encuentro de Zaragoza pudimos ponerle nombre y apellidos a todos los que estábamos trabajando en el test, es decir, sabíamos con qué sistema trabajábamos. Eso dio más fuerza y entusiasmo a nuestro grupo. Recuerdo que entre el 71 y el 72 me la pasé yendo y viniendo de Madrid, casi siempre con Nouhad. Eran los años de la creación de la Sociedad Española. Luego, a causa de los cargos, seguí enriqueciendo a Iberia… Fue a partir del año 1972, cuando ya tuvimos representación y cuerpo como sociedad, que nos permitimos pensar en desarrollar múltiples actividades.

En aquellos años repartía mi tiempo dando clases en las Universidades (Central y en la Facultad Medicina), haciendo grupos a nivel privado -como consecuencia de mi paso por las universidades -y trabajaba fundamentalmente en psicodiagnóstico. Entonces el psicodiagnóstico estaba muy de moda en Barcelona, con listas de espera de dos y tres meses.

L.J.: ¿Y qué piensas del cambio que se ha producido en este tiempo?

M.R.: El cambio obedece a dos elementos importantes: tal vez el primero -pienso que es bueno empezar por la propia casa- sería la dinámica del grupo. Desde mi percepción el grupo se convirtió en algo muy endogámico, con todas las patologías grupales que se describen en los textos…parecería algo inevitable en los grupos cuando estos se encierran en si mismos, por alguna razón existe esa figura llamada supervisor institucional.

En el año 1981 en Washington – inesperadamente – me pidieron que organizara en Barcelona lo que luego sería el Congreso Internacional del 84; pasé semanas de honda preocupación, no era sólo un compromiso personal, englobaba a todo un país poco conocido a nivel internacional. Lo pudimos hacer porque en aquellos años había un gran dinamismo participativo por parte de alumnos y ex alumnos. El esfuerzo que hizo nuestra sociedad, en la que tantos se volcaron generosamente, fue un hito en la historia de nuestra escuela porque, a consecuencia de aquello, se duplicó el número de alumnos y casi fuimos ‘precursores’ en la tarea de dar a conocer la ciudad de Barcelona, de lo que luego serían las olimpiadas. Nuestra ciudad fue conocida por infinidad de rorscharchistas norteamericanos que antes del evento no sabían ni dónde ubicarla.

Habíamos llegado a un punto en el que pensé que la sociedad no podía seguir funcionando como lo había hecho hasta entonces. Pensaba que había demasiado desgaste inútil por discrepancia en los criterios. Propuse una reunión que duró un día y medio en la que expliqué un nuevo modelo de funcionamiento, no sólo de cara a la problemática interna sino también de cara a la oferta que estaba apareciendo en la realidad barcelonesa, estaban aflorando otras sociedades rivales. En aquel nuevo modelo pensaba que tenía que existir un o una profesional ajeno/a a la dinámica del grupo. Alguien conocedor de la situación pero con libertad de movimientos, que sería quien señalaría las vías a seguir para ampliar, desarrollar y sostener la nueva sociedad, cuyo material humano sería el mismo pero con una dirección nueva e imparcial. El modelo incluía propaganda bien organizada con ofertas a distintas entidades como La Caixa, Bancos, Ayuntamiento de Barcelona etc., de todos aquellos servicios que como sociedad podíamos ofrecer: selección de personal, estudios de personalidad, investigación etc… Mi propuesta fue un fracaso total, casi nadie la apoyó.

Creo que soy respetuosa con el grupo y por tanto yo renuncié a partir de aquel momento a todos los cargos que hubiera podido seguir teniendo. Y no sólo fue por eso, había dicho ya muchas veces que no quería tener más responsabilidades para dar lugar a que otras personas las ocuparan, y así la sociedad se iría renovando. Pienso que si las sociedades no hacen esto se mueren. Desde el 85 he estado ayudando en todo lo que he podido y dando clases, por supuesto, pero alejada de todo cargo por pura coherencia. Sólo puedo trabajar si creo en aquello que hago, desgraciadamente para la sociedad, mis pesimistas perspectivas se cumplieron.

L.J.: ¿Ves alguna salida?

-M.R.: Lo que da sentido y consistencia a la escuela son los alumnos y las fuentes eran muy claras. En la universidad se sensibilizaba e informaba a los estudiantes de psicología sobre la bondad de la psicología dinámica y de las técnicas proyectivas y en especial del test de Rorschach. Las personas que dimos clases en aquellos años, y quién estuvo más tiempo fue Nouhad, hacíamos un gran esfuerzo sobre ese particular. Recuerdo que el primer año de vida de nuestra sociedad se pudo sostener económicamente gracias a los alumnos de mis grupos particulares, que fueron traspasados a la sociedad. Nouhad hizo lo propio con los suyos. La relación entre Universidad y Sociedad era muy estrecha. Por otro lado debo recordarte que la Sociedad ha sufrido un cambio importante. Es decir, se fundó en base a una ideología y a una realidad: la formación del psicólogo clínico. Esto suponía la formación en psicodinámica y en psicopatología dinámica y colateralmente se incluían los instrumentos de diagnóstico que son los tests. A partir de cierto momento, del 84-85, la competencia en psicología dinámica se hace evidente. Para mantener el enfoque inicial nos habríamos tenido que mover mucho, hacer propaganda para promocionar ese lado; de no hacerlo se corría el riesgo de ser barridos por otras entidades. Hasta aquel entonces la sociedad se había mantenido económicamente gracias a los alumnos inscritos en psicología dinámica, el Rorschach y los otros tests eran minoritarios en cuanto al número de alumnos. Parece que los responsables de la sociedad en aquel entonces no lo entendieron así, de hecho no se hizo nada y la psicología dinámica ha ido desapareciendo.

L.J.: ¿Qué piensas que se podría intentar hacer para recuperar algo de aquellos buenos tiempos?

M.R.: Pienso que en una sociedad tan pequeña y por lo tanto tan personalizada el desarrollo futuro se daría de acuerdo a las mentalidades y concepciones de las personas que la dirijan. Como sabemos, si los enfoques y las expectativas de una sociedad se reducen, lamentablemente, la sociedad acaba pagando las consecuencias.

Una idea es que entrara gente nueva. De acuerdo a la concepción actual que no es la misma que la de hace treinta años, gente que pudiera sentir como propia a la sociedad y que tuviera libertad de movimientos, porque la sociedad no es propiedad de nadie -es la suma de los esfuerzos de muchos- para que de manera responsable, pudiera llevar a cabo lo que aquí y ahora se puede hacer, que es mucho. Recordando siempre el factor base que es la conexión con la universidad. Estamos para desarrollar la formación dinámica que en la universidad apenas se da y para adquirir los conocimientos -en profundidad- de los tests que enseñamos, es decir la formación del psicólogo clínico.

L.J.: ¿Y ahora cuáles son tus intereses y a qué destinas tus esfuerzos?

M.R.: Pronto saldrá publicado mi segundo libro “La rebelión insuficiente: Luna madre-luna hija” en Paidós. Se ha escrito mucho de la relación madre-hija , básicamente se hace énfasis en el amor entre la una y la otra, lo cual es cierto. Pero hay otra cara de la luna que no es la de la luna llena y resplandeciente, es la luna gris o a veces negra. Y esto también es aplicable a la relación madre-hija. En mi libro hablo de ese lado menos luminoso, y que explica un tipo de relación que me permite entender algunas de las incidencias que esa relación ha tenido o todavía tiene en la suma final de las actitudes femeninas ante la vida. Posiblemente se ha hablado tan poco de eso, del lado negativo de la vinculación , porque a las mujeres les quedaban pocos ámbitos en los que tuvieran identidad más allá de lo materno-filial, y no era cuestión de lanzar críticas sobre ese rol; tal vez esa no es la causa pero yo lo veo así.

Mi práctica en este momento es psicoterapia y el veinte por ciento restante diagnóstico, sobretodo peritajes jurídicos, básicamente en situaciones de separación o nulidad matrimonial. Sigo con las supervisiones y con las clases.