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Butlletí 48

Núm. 48 Juny de 2004

  • III Trobada anual de la SCRIMP
  • VIenes. Jornades del Centre Alberto Campo
  • Seminario sobre el “Lambda”
  • Racó d’opinió
  • Maria Teresa Gilabert i Felip, Mité: In Memoriam
  • Bústia

III Trobada anual de la SCRIMP

L’adopció: comprensió psicodiagnòstica del patiment infantil

El pasado sábado 17 de abril se celebró en el auditorio de la FIATC la Tercera Trobada Anual de nuestra Sociedad.

El tema era “L’adopció: comprensió psicodiagnòstica del patiment infantil”

Participaron en ella Carmen Amorós, Cristina Ribera, Teresa Pont, Vera Campo y Francisco Villegas, con la moderación de Lucy Jachevasky.

La Trobada fue un éxito, tanto de público (que colmó la sala) como en cuanto a su desarrollo, con una animada participación que se tuvo que ir sin agotar los debates debido a la falta de tiempo.

El programa constaba de dos partes: una primera con una conferencia de Carmen Amorós, seguida de un breve debate, y una segunda en la que se trabajó un caso clínico con la colaboración de todos los ponentes.

Desde el “Butlle” queremos resaltar en especial dos aspectos: en primer término agradecer a Carmen Amorós su participación, con una exposición brillante, llena de viñetas clínicas y centrada alrededor de dos conceptos universales en las situaciones de adopción y acogida familiar: el abandono y el amparo. Fue conmovedor escuchar la tarea que hacen los profesionales al acompañar unos procesos tan difíciles e importantes como son la comprensión por parte de la familia receptora de las ansiedades y la angustia de los niños adoptados, los conflictos de identidad y de aceptación del nuevo marco familiar, las dificultades con las que se encuentran y la importante labor que desarrollan.

El otro aspecto que queremos glosar es la importante labor que realizó nuestra compañera Silvia Viel al organizar la Trobada, invitando a sus alumnos de la Universitat Ramon Llull a asistir -que fueron la parte más nutrida del público-, y coordinando todo para que saliera perfecto. ¡gracias Silvia!

Una persona a la que también queremos manifestar nuestra gratitud es Cristina Ribera, tanto por su trabajo desde la Comissió de Promoció (encargada de organizar todos los actos como éste) para que la Trobada llegara a “buen fin”, como por su participación en la mesa.

En la segunda parte tuvimos oportunidad de escuchar el caso clínico, desde sus diferentes vertientes de abordaje (utilidad del diagnóstico clínico e historia, la estructura mental a través de material gráfico y del Rorschach en dos momentos vitales diferentes y cuestiones del contexto familiar importantes para el crecimiento) por parte de la mesa, que deleitó al público ofreciendo una visión panorámica de nuestra tarea.

A todos los participantes también les queremos agradecer su colaboración para que la Trobada pudiera ser tan exitosa como fue.

Finalmente queremos agradecer a la FIATC la cesión del espacio que acoge frecuentemente nuestras Jornadas, Trobades, las del Centre Alberto Campo y tantos otros encuentros. Allí nos sentimos como en nuestra casa y queremos reflejarlo aquí.

La CRIPS

 

VIenes. Jornades del Centre Alberto Campo: Reinventar la família

(8 de maig de 2004)

Comienza la Jornada la profesora Mª Jesús Buxó (Catedrática de Antropología Cultural de la UB) orientándonos, con su ponencia, respecto de los cambios fundamentales que la institución familiar ha tenido a lo largo del tiempo y del “tipo de familia” que ahora tenemos. Así, la Dra. Buxó argumenta que todas las culturas del mundo están basadas en algún tipo de familia, ya que ella constituye un sistema social que estructura el grupo, genera la moral y ordena la herencia, además de proporcionar seguridad a sus miembros y, por extensión, al resto de grupos. Sin embargo, hoy día las sociedades se definen como inseguras, sociedades “del riesgo” dirá la ponente, en donde ninguno de los parámetros que hasta ahora hemos utilizado para definir las sociedades se ajusta. Ella propondrá a lo largo de su intervención que hemos de despolarizar la seguridad que nos proporcionaban los expertos para que nos resolvieran los problemas y tender hacia las consensualidades (de consenso) a las que nos vemos obligados a recurrir cuando se vive de manera constante con el riesgo, tomando decisiones “sobre la marcha” en un constante posicionamiento personal ante las cosas, ya que la seguridad de antaño ha desaparecido. Dirá que la ansiedad se ha instalado entre nosotros y se ha convertido en omnipresente en la forma de vida actual. Por lo tanto, es fácil pensar que la familia actual se ha de medir en nuevas condiciones. Hoy ya no funciona el modelo burgués de antes donde los roles estaban muy establecidos: el hombre trabajaba fuera para el bienestar del grupo y la mujer dentro del grupo y el “niño-rey” se convertía en el eje, el centro del cuidado, con el consiguiente efecto “tapadera” que este orden clásico y victoriano comportaba. Hoy, la realización y la autonomía individual, de la que antes apuntábamos unos breves comentarios, ha provocado la salida de la mujer de casa y la caída del “niño-rey”. Cada familia se ha de convertir en un “micro modelo” que deberá crear estrategias para aprender a convivir con los problemas. Se ha de pensar en la familia como un ente a gestionar (a la manera del modelo del desarrollo económico que nos obliga a gestionarlo todo) priorizando adecuadamente cada decisión a tomar.

Para finalizar su intervención la Dra. Buxó nos propuso definir a la familia como un grupo de riesgo, igual que la cultura a la cual pertenece y en hacer de este grupo un interjuego cultural.

En el breve debate que se produjo después de esta intensa y constructiva ponencia aún se pudo aclarar más el mensaje a transmitir cuando se dijo que riesgo no era equivalente a peligro, sino que era entendido como decisión individual, aventurándonos en el riesgo como posibilidad de cambio y potenciando la voluntad, el civismo y el esfuerzo como maneras de conseguir metas y la serenidad (hoy casi inexistente) como posibilidad de pensamiento. Se apuntaba al pensamiento oriental que potencia “lo que está en ti” y entonces se abundaba en la idea de que la sociedad actual tenía que aprender a gestionar lo que estaba a su alcance utilizando la cultura pero pensándola.

El turno de la mesa redonda lo abrió la Sra. Raquel Sabrafén, quien realizó una breve pero impactante exposición de su experiencia como psicóloga y supervisora de Servicios Sociales y, por lo tanto, del efecto “desorientador” que los desbordantes cambios sociales a los que estamos asistiendo tiene en las actuales familias. Ella apuntó que “lo tradicional y burgués” (que se mencionaba anteriormente) ahora es lo excepcional y se cuestionó sobre si la actuación de los profesionales ha de colaborar con la “resistencia social y legal” que los actuales cambios familiares están provocando (la posibilidad de que matrimonios gays adopten hijos, los propios matrimonios gays, las parejas mixtas formadas por personas de diferentes culturas, las familias monoparentales, las madres de alquiler, … ) o si, por el contrario, hemos de aceptar estos cambios y teorizar sobre ellos pero desde la aceptación y la innovación, concienciándonos de aquello que nos produce malestar de estas nuevas familias. La Sra. Sabrafén acabará su intervención haciéndonos a todos los asistentes una propuesta abierta: ¿hacia dónde va la familia?. Como no lo sabemos, dirá, aceptemos esta incertidumbre y sigamos observando.

La segunda participante en la Mesa Redonda, la Dra. Remei Tarragó, Psiquiatra y profesora de la URL, además de Cap del Servei de la FETB, en la línea de la anterior participante subrayará la idea de que las nuevas estructuras familiares actuales también nos ponen a los profesionales en crisis y, precisamente, esto es lo que supone el reto para nosotros. Después pasó a desarrollar una línea de pensamiento en la que se destacaba la “soledad” de las familias ante el crecimiento y la crianza lo que tiene como consecuencia que el número de hijos disminuya cuestionándose el cambio generacional y define el fenómeno de la “individuación” que se está observando (en la línea de la Dra. Buxó) en donde cada miembro funciona solo perdiendo así la familia su estilo monolítico. Propone entonces la comprensión y el intercambio de experiencias (como hoy en donde nos reunimos diferentes profesionales para poder hablar de un mismo tema) como estrategia para poder pensar alrededor de las grandes mutaciones a las que nos enfrentamos y avanza el cambio que la función parental va a sufrir dentro de la Teoría cuestionando, al mismo tiempo, el sentido de lo que hasta ahora se daba a lo que era “normalidad” en lo que se refiere a las estructuras familiares (en alusión a la agrupación clásica) definiendo este concepto como una defensa frente a las nuevas posibilidades de agrupamiento en las que nos estamos viendo inmersos y las angustias que esto nos provoca.

Encarna Medel, educadora social y consultora educativa, la tercera componente de la mesa redonda y muy vinculada al mundo educativo y los problemas que las familias tienen hoy día para cumplir con esa función particular, la de educar, nos mostró con gran precisión las dificultades que las familias tienen para sostener su función educativa y la falta de un ideal que en ellas se sufre. Lanza al público asistente la atractiva pregunta ¿qué se espera de la familia hoy? para responder que la función del Padre ya no es la de sostener la Ley; el sujeto, hoy día, ya no tiene marcado el destino y esto tiene influencias importantísimas en su relación con el mundo. Sin embargo, la familia ha de poder sostener sus funciones para poder así sociabilizar a sus miembros y hacer el hombre actual a su época. Lo que sucede, dice la Sra. Medel, es que la sociedad actual presenta muchos cambios que las familias no pueden asimilar con la misma rapidez y, por eso, los patrones tradicionales de los que las familias se valían para poder estructurar a sus miembros hoy día están en crisis. Abunda en la idea, como intento de facilitar la búsqueda de recursos, en la necesidad de crear espacios de reflexión entre padres e hijos para posibilitar el acto educativo y ofrecer así a los nuevos miembros de la familia una promesa de futuro advirtiendo de los peligros que comportaría no poder hacerlo.

La profesora Silvia Viel, psicóloga clínica, docente de l’Escola Blanquerna (URL) y miembro de la SCRIMP, hizo una descripción exhaustiva del papel que en esta sociedad actual y en el seno de sus familias tiene la persona anciana. Y lo primero que postuló fue la idea de que teníamos que eliminar del imaginario social la presunción de que vejez es igual a pérdida, a déficit. Se habla de los viejos como de personas que no producen, que no enriquecen, que son una carga y nadie los necesita porque no tienen nada para dar y ellos mismos internalizan esta postura de inutilidad provocando este retiro, una pérdida de la identidad social.

Ella propone, por el contrario, la idea de la vejez no como un problema sino como una solución y hablar del “mayor” como un elemento de aportación y de riqueza a la sociedad y a la familia en donde lo único que se produce con la “abuelidad” es un permitir dar el lugar de padre a otro para convertirse él (el mayor) en un mediador en la conversación entre generaciones sintiéndose así partícipe y protagonista de un continuo generacional. Utiliza para visualizar mejor esta idea la metáfora de: “entrega al otro de la antorcha de la sabiduría”. Es este pasaje, a través de la palabra y de lo que ha sido su propia vida, de productor a transmisor de la cultura viva, lo que permite que los hijos introduzcan cambios en los comportamientos familiares. Para finalizar introduce en el foro la reflexión de que si en esta sociedad tecnológica de hoy se pudiera redescubrir la memoria serena y equilibrada del mayor, encontraríamos la respuesta de cómo gestionar la vejez de otra manera.

En el ameno y constructivo debate que se generó tras estas exposiciones pudimos escuchar interesantísimas aportaciones como la dificultad del hombre de entrar en el mundo familiar (en la idea de que el hombre sale a trabajar y no “se entera de lo que pasa en casa” si la mujer no se lo cuenta) y, sin embargo, la necesidad de que entre y aporte; la dificultad de conservar la estructura incorporando un cambio a lo que se respondió con la idea de que estábamos obligados a aprovechar lo viejo, la experiencia pasada para construir lo nuevo, el futuro; el nuevo papel que la escuela tiene en la sociedad actual permitiendo que la familia, de nuevo, tome la palabra en el proceso educativo de los más jóvenes; el rol que el niño tiene en las nuevas estructuras familiares actuales y cómo lo único que interesa es que el niño reciba el amor, los valores y los ideales necesarios y no tanto quién está a su lado, si un papá y una mamá ó dos papás ó dos mamás ó una mamá sola ó un papá solo.

Ya en la tarde, el Sr. Francisco Villegas introdujo el debate de la reunión en el mundo del Psicoanálisis, es decir, nos habló sobre un espinoso tema: La familia de Edipo ¿era normal? Después de hacer un breve recorrido etimológico por el concepto FAMILIA (conjunto de esclavos y criados de una persona) y de cuestionar (al igual que en la mañana lo hacían los ponentes) ¿qué es o no normal en lo que se refiere a familias? Defiende su idea de que el Psicoanálisis se ha ocupado poco de la familia y de que cuando lo hace, lo hace a través del Mito de Edipo con su carácter universal y estructurante para la constitución como persona. El Sr. Villegas propone revisar algunos de estos conceptos del pensamiento psicoanalítico ya que, desde su punto de vista, el Psicoanálisis toma la patología como modelo de relaciones humanas y esto tiene sus riesgos a la hora de dilucidar correctamente el concepto de salud.

El resto de la intervención se utiliza para aclarar más el Complejo de Edipo comparándolo con otras teorías psicoanalíticas, Klein, Kohut, Winnicott haciendo siempre una importante aportación que, sin duda, sirve para animar a una amena reflexión entre los asistentes y es la idea de que se ha de cuestionar la idealización que se tiene de la relación madre/hijo que comporta una actitud pasiva por parte del bebé y la casi inexistencia del padre en estas primeras etapas de vinculación para permitir la entrada a un bebé más activo y con más competencias y una mayor presencia paterna lo cual permite la recuperación de los mecanismos de identidad de cada uno de los miembros de la familia ante la presencia de un nuevo miembro pero de una manera más real, ilustrando esta postura con viñetas clínicas.

En el debate posterior generado se consiguieron unificar posturas y se estuvo de acuerdo en que no se puede desprender (en la línea discursiva de la mañana) de lo viejo sobre todo si ayuda a definir aún las relaciones familiares aunque si son muy válidas las nuevas aportaciones que se puedan realizar a fin de posibilitar el diálogo y la innovación.

La última participación, aunque igualmente constructiva, fue la de la Sra. Montserrat Guàrdia (Psicóloga y Psicoanalista de la SEP) quien con su exposición de un caso alusivo al tema de las Jornadas y todavía en curso nos condujo brillantemente por las vicisitudes que, en la práctica clínica, terapeuta y paciente tienen que atravesar hasta alcanzar la asunción de la propia identidad por parte del paciente. La Sra. Guàrdia nos habló de Marta, una nena púber con una configuración familiar amplia y compleja dado que todos los personajes de la familia hacen papeles diferentes según las características de la situación externa. Esto les ha hecho difícil interiorizar un rol determinado y concreto en relación a la nena y poder definir una línea de actuación personal clara y permanente. La función materna, básica para el desarrollo mental, ha sido irregular y ejercida por diferentes personas de una manera que a la nena, a pesar de ser querida, le ha hecho difícil tolerar las angustias de separación y ausencia vividas, a menudo, como rechazo. Es una situación difícil y delicada que, internamente , los desconcierta a todos y la nena ha convivido y convive con la ambigüedad y la confusión que aparece frecuentemente.

La Jornada se cerró con un muy animado debate, como siempre ocurre en las actividades organizadas por el Centro Alberto Campo.

Carmen Sánchez Cruz

Seminario sobre el “Lambda”

El pasado viernes, 28 de mayo, tuvimos en la SCRIMP la visita de Bruce Smith, destacado rorschachista norteamericano, quien nos habló de su experiencia con protocolos de bajo lambda y de lambda alto.

Desde su punto de vista, el Rorschach no es un test de percepción, ni de resolución de problemas, ni tan sólo de imaginación, sino que se trata de una representación del mundo interno del sujeto en la realidad externa de las manchas de tinta. Es una prueba en que se comunica el consciente y el inconsciente.

Nos habló también de que debemos tener en cuenta que el sujeto elige qué decir, lo que plantea la cuestión del material no expresado e inhibido voluntariamente, así como que el material que se expresa no es entendido igual por el examinador que por el examinando. El Dr. Smith enfatizó a este nivel que para “compre-hender” la respuesta es necesario considerarla desde la relación específica entre el sujeto y el examinador, desde la díada cliente-terapeuta.

En cuanto al Lambda alto, relacionado con el concepto de defensividad, diferenció entre tres tipos de defensa: una cognitivo-perceptiva, en que la respuesta de forma supone una defensa frente a la fantasía; una interpersonal, en que se muestra la reticencia a que el examinador sepa sobre él; y una última, de autoexposición, en que la defensa hace referencia a la dificultad en ser consciente de los propios procesos internos.

Por otra parte, nos recuerda que las respuestas de forma pueden ser simples (un lambda alto implicaría en este caso una alta defensividad y un funcionamiento impenetrable) o complejas (un lambda alto supondría entonces una intelectualización en el acercamiento al mundo).

Respecto al Lambda bajo, deberemos considerar el efecto que tendrá en las razones del sumario estructural así como su relación con otras variables – se tenderá a asociar con un bajo Zf y Zd, con bajos XA% y X+%. En todos los casos, este lambda bajo nos hablará de una persona desbordada, que, por tanto, puede expresar una mayor patología.

Como aspecto destacable de esta agradable jornada, que se complementó con la exposición de dos casos diferentes, me gustaría comentar las implicaciones de una de las afirmaciones del Dr Smith: “Examinadores diferentes generan protocolos diferentes”. Tal como comentó alguno de los presentes, qué sucede en el caso de la investigación, cuando los protocolos, por cuestiones pragmáticas, los toman diferentes examinadores? Metodológicamente sería más correcto contar con un único examinador para todos los sujetos de nuestra muestra. Clínicamente abre la puerta a la necesidad de considerar la díada examinando-examinador como un aspecto único e idiosincrático, introduciéndola como una variable más a tener en cuenta en el análisis del protocolo.

Para los próximos “Butlletins”, intentaremos encontrar algunos de los artículos publicados por el Dr. Smith y ofreceros una traducción. Seguro que merece la pena….

Yolanda González

Racó d’opinió

Benvolguts companys

Volia compartir amb vosaltres un tema actual i polèmic a nivell social i que és la publicació d’imatges de tortures, assassinats premeditats i mutilacions en els mitjans de comunicació, considerant a més que es divulguen en un horari en que molts nens i joves estan veient els programes. Programes que inicialment haurien de servir per informar i formar aquests col·lectius en els debats socials i democràtics.

A més crec que confiant en que les imatges parlen per si soles no tinc consciència que s’hagi remarcat prou l’horror que representen.

Estem en un moment en el que des de tots els àmbits empresarials es parla de l’ètica en l’exercici de les professions i jo crec que qui divulga aquestes imatges no s’ha parat a pensar en l’efecte paradoxal que poden tenir aquestes i és que portin no a condemnar aquestes conductes si no a veure-les des d’un aspecte pervers que desgraciadament tots sabem que existeix.

Estem en una cultura de les imatges i sembla haver perdut força el valor de la paraula, per mi les paraules “tortura” o “assassinat a sang freda i premeditat” ja són prou evocadores i terribles i no cal reforçar-la amb imatges humiliants per a la dignitat humana.

A mesura que anem acostumant-nos a veure o escoltar noticies sembla que poc a poc vagin formant part de la nostra vida quotidiana i perdi força l’impacte inicial.

També s’ha dit en casos semblants que el divulgar segons quines imatges l’únic que s’aconsegueix és fer el joc a aquestes organitzacions o estats que el que volen és propaganda per a les seves barbàries.

Sé que és un tema polèmic i per aquest motiu m’agradaria “escol-tar” (llegir encara millor) altres opinions a aquest respecte.

Àngels Lopez Petit

 

Maria Teresa Gilabert i Felip, Mité: In Memoriam

No fa gaires dies, va ésser quasi a mitjanit, que em vaig assabentar de la mort de la Mité. Puc dir amb tota sinceritat que poques vegades una notícia d’aquesta mena m’ha deixat tan afligida. La mort sempre ens sembla injusta, de manera especial per les persones que estimem, però quan a més a més arriba abans que el cercle biològic s’acompleixi, llavors es doblement injusta: aquest és el cas de la Mité, una persona com ella no havia de morir tan aviat…

Vaig conèixer a Mité fa més de trenta anys… era una noia vital, simpàtica, interessada, molt interessada per tot i de manera especial pel funcionament de l’ésser humà. Abans de la fundació de la Societat Catalana i de l’Escola de Rorschach i Tècniques Projectives jo treballava amb diferents grups de psicòlegs, tots, ells i elles, estaven interessats en la psicologia dinàmica. Ella va formar part d’un d’aquests grups i moltes vegades em deia: “Mira que n’és de difícil tot això…” Tot això, evidentment, era el funcionament de la nostra ment.

Mité va buscar sempre… no en va tenir prou amb els plantejaments més clàssics de la psicología dinàmica, va anar més enllà… incloent el cos com “algú” que també parla i parla amb un llenguatge diferent i que el psicòleg té que desentranyar. La recordo, anys després, explicant-me els grups de treball que tenia sobre la preparació del part… ho feia amb tanta confiança i entrega personal que alguna vegada li havia dit: “No sé si hauries de posar-te alguns límits… i cuidar més les teves forces …”

Penso que aquests tipus de raonaments ella se’ls havia d’ imposar perquè no li naixien de manera natural. El seu era donar-se. La generositat era una altra de les seves característiques, generosa amb els seus sentiments vers l’altre i els altres…. generosa amb els compromisos ideològics que ella havia assumit.

Podria fer una llarga llista de situacions que varen tenir lloc- de manera especial – durant els deu primers anys de la fundació de la nostre Escola, on ella sempre intentava conciliar postures no concordants, sempre buscava – on a vegades era difícil de trobar – algun punt d’unió per evitar trencaments, aquest esperit la va acompanyar tota la seva vida i el va aplicar a totes les àrees del seu viure. Això només es pot entendre dins del marc d’un profund sentiment de gratitud. De gratitud i generositat per tot el que ella pensava que havia rebut i que tan desinteressadament retornava.

Abans d’assumir els càrrecs, que va tenir, pel funcionament de la Societat i la Escola, sempre va col·laborar amb totes les coses que se li van demanar, de manera especial voldria destacar la seva col·laboració pel Congrés Internacional del 1984.

Costa creure que ja no hi és. Des del més profund et dic, fins a sempre Mité!

Montse Ros

 

Bústia

En la Jornada del Centre Alberto Campo hubo dos ponencias que quisiera comentar brevemente.

La primera fue la exposición ¡excelente! de Remei Tarragó, que con una expresión fluida y didáctica nos fue trazando un panorama de los distintos conflictos que se plantean en relación con las nuevas estructuras familiares y con los cambios que se producen a partir del uso ya generalizado de las técnicas de reproducción asistida. Un punto particularmente interesante (que yo desconocía) es el de las llamadas “reducciones”, que consiste en eliminar algunos embriones ya implantados para lograr un número aceptable de ellos (por ejemplo, si se implantan cinco y todos ellos progresan correctamente, hay que evitar un parto de quintillizos, por lo que se eliminan unos tres o cuatro, dependiendo de la voluntad de los padres). Esta práctica consiste en una especie de aborto parcial, en medio de un embarazo. Se mezclan allí sentimientos contradictorios entre la alegría del progreso de fertilidad y el dolor por la pérdida de estos embriones, conflicto que dificulta su expresión y del que la persona que lo padece generalmente tiene poca conciencia. Allí cumple un papel muy importante el acompañamiento por parte de un psicoterapeuta que pueda ayudar a que el conflicto se haga conciente y se manifieste, con la expresión de los sentimientos que despierta, labor eminentemente psicoprofiláctica.

La otra intervención, muy interesante, a la que me quiero referir es la que nos ofreció Francisco Villegas, titulada “La familia de Edipo ¿era normal?” Además de los detalles sobre los antecedentes de Layo, el padre de Edipo, que yo sólo conocía a medias, aportó una interesante visión del mito que después fue utilizado por Freud para ilustrar lo que él creía que era la normalidad, y que se revela a todas luces falso. Lo que no se dijo en el debate y que yo pensé después, son las importantes derivaciones que tiene para la clínica el considerar que ese modelo es universal y que todos nosotros hemos pasado por él o no. Si consideramos que las ansiedades que se desvelan en casos como el de Edipo son completamente especiales y que están en relación con un padre perverso, una madre que acepta el abandono y muerte de su hijo sólo por evitar que se cumpla la maldición, el sufrimiento del niño abandonado y al que se ha mentido sobre su origen y el carácter patológico de la lucha a muerte por una tontería, en la que asesina a su padre, si todo esto lo vemos como anormal, decía, entonces nos estamos equivocando de forma muy grave al ver tras cualquier conflicto de triangulación la prueba del Complejo subyacente en las manifestaciones de cualquier persona sana.

Por el contrario, el mito de Edipo permite ver con claridad la patología que se gestará en una persona que pase tales penurias en su infancia. Y también ayudará a entender que quienes han sido recibidos a la vida con amor, con ternura, de ninguna manera albergarán sentimientos tan dolorosos y destructivos. Por el contrario, estarán encantados del amor entre sus padres y no desearán destruir a ninguno de ellos para poseer al otro. Para mi quedó muy claro.

Por eso quiero agradecerles a ambos sus aportaciones.

Silvio Sember