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Notícies

EL RORSCHACH SISTÉMICO

Siguiendo una sugerencia de María Luisa Mateos, acudí a la presentación, por la Escuela Romana de Rorschach, del RO Sistémico, en Hestia, un centro psicológico de nuestra ciudad.

La sorpresa que causó mi aparición en los dos presentadores, el Dr. S. Parisi y P. Pes, fue mayúscula, a tal punto que en cierta medida eclipsó la reunión, ya que a cada momento el Dr. Parisi me dirigía la palabra, celebraba la presencia de una persona “tan importante” en el mundo del Rorschach internacional (¡!).

El público estaba compuesto por unas 7 u 8 personas que intervinieron relativamente poco. De traductor del italiano -sobre todo para P. Pes ya que el español del Dr. Parisi es bien comprensible- hizo un joven psicólogo catalán (y tal vez promotor de la reunión), que se formó en Rorschach en Roma. Su nombre se me escapó, pero creo que presentó un programa de enseñanza del Rorschach en la Universidad de Blanquerna hace un tiempo (Silvia Viel lo debe recordar).

La presentación fue más breve de lo programado (14-16 hs.) porque los presentadores tenían que ir al aeropuerto para viajar a Sevilla (a los toros, a los que el Dr. Parisi parece ir todos los años que puede) pero muy interesante, sobre todo técnica, en cuanto se ciñó a explicar cómo se administra y maneja el Rorschach en parejas, familias, t-grupos especiales reducidos, de grupos de trabajo y militares (fuerzas especiales, grupos de 8 miembros, una investigación fascinante).

En realidad se trata de la técnica del Rorschach de Consenso, introducido, creo, por el hijo de Klopfer, Walter, hace muchos años, en USA. Primero se administra la prueba individualmente como siempre y luego al grupo en cuestión; se graba y se filma la discusión resultante, un trabajo monstruo y caro. Luego se interpreta el material desde el punto de vista sistémico, dando además, mucho valor a los aspectos psicométricos y simbólicos de las respuestas.

Los presentadores fueron despedidos con un hermoso gran ramo de flores para ella y un regalo para él. ¡Pero a mi sorpresa el ramo, inmenso, que evidentemente no podía ser llevado cómodamente en el avión, terminó en mis brazos, entregado por el Dr. Parisi! Y además, me pidieron desde Hestia que me quedara un rato y me presentara, ya que yo era “tan importante”. Esta invitación fue aprovechada para hablar un poco al público presente que se quedó de mi trayectoria, pero sobre todo de nuestra Sociedad, nuestra Escuela y del Sistema Comprehensivo y sus méritos, por lo que se podría concluir: misión cumplida.

Vera Campo